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DUALIDADES
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Entre
los poliedros regulares se establecen relacione duales,
por parejas. De estas relaciones, unas son muy sencillas,
otras hay más complejas, pero en definitiva todas
responden al hecho de que los poliedros regulares no
constituyen una serie de cinco cuerpos geométricos
aislados, individuales y estáticos, en realidad,
deben ser estudiados como un conjunto dinámico
que permita comprobar mejor la generación particular
de cada uno de ellos por evoluciones y relaciones de
y entre los demás poliedros.
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Tetraedro
/ Tetraedro Invertido / Octaedro / Cubo / Dodecaedro
/ Icosaedro: si unimos, por dentro de un tetraedro,
los puntos medios de sus caras, obtendremos otro tetraedro
inscrito en el primero e inverso respecto al mismo.
Si ese tetraedro inscrito e inverso, se va agrandando
paulatinamente, llegará un momento en que sus
aristas se intercepten por sus puntos medios con los
puntos medios de las aristas del tetraedro original.
Resultan de esta manera dos tetraedros iguales e invertidos,
uno respecto del otro, y cuyas aristas se interceptan
por sus puntos medios.
La
intercepción de dos tetraedros define un octaedro
regular que queda inscrito en ambos tetraedros invertidos.
En realidad, un octaedro es el espacio común
o compartido por los dos tetraedros invertidos cuyas
aristas se entrecruzan por sus puntos medios. Las aristas
del octaedro van de punto medio a punto medio de las
aristas de ambos tetraedros y sus vértices coinciden
con la intercepción, por su puntos medios, de
las aristas de los dos tetraedros invertidos. La unión
de los vértices de dos tetraedros iguales e invertidos
que se interceptan por los puntos medios de sus aristas,
determina un cubo o hexaedro. En ese cubo o hexaedro
se encuentra, a su vez, inscrito el octaedro que habíamos
definido anteriormente y lo hace de tal manera, que
sus vértices tocan los puntos medios de las caras
del cubo.
Si ese octaedro, que se inscribe en el cubo o hexaedro
se va agrandando paulatinamente llegará un momento
en que las aristas del cubo y del octaedro se interceptarán
por su puntos medios, si se sigue agrandando el octaedro,
será el cubo el que quedaría inscrito
en el octaedro, de tal forma que sus vértices
tocarían los puntos medios de las caras del octaedro.
Igualmente de la unión de los vértices
resultantes de la intersección adecuada de CINCO
hexaedros o cubos resultará un dodecaedro regular,
en el cual quedarán inscritos todos los poliedros
anteriormente definidos pudiéndose ampliar el
numero de poliedros inscritos en el dodecaedro, puesto
que al estar éste definido por cinco cubos, igualmente
podríamos ampliar a cinco octaedros (uno por
cada cubo) y a diez tetraedros en parejas invertidas,
a razón, por tanto, de dos por cubo. La intersección
de los cinco cubos hay que efectuarla de tal forma que
en la caras pentagonales del dodecaedro se formen estrellas
de cinco puntas, estrellas pitagóricas, formadas
por cinco trazos cada una y que van de vértice
a vértice opuesto de las caras pentagonales regulares
del dodecaedro. Cada trazo de cada una de las estrellas
de cinco puntas que se inscriben en los pentágonos
del dodecaedro ha de corresponderse con una arista perteneciente,
cada vez, a un cubo diferente.
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Si
por dentro del dodecaedro unimos los centros de todas
su caras pentagonales obtendremos un icosaedro regular
inscrito en el dodecaedro cuyos vértices tocan
los puntos medios de las caras del dodecaedro, si agrandamos
paulatinamente el icosaedro, llegara un momento en que
las aristas del dodecaedro e icosaedro se interceptan,
por sus puntos medios, formando ángulos de 90º
entre ellas. Por los puntos o zonas de intersección
de las mencionadas aristas pasan los ejes cuaternarios
correspondientes a los cinco cubos o hexaedros que se
interceptan e inscriben en el dodecaedro, esos ejes
cuaternarios no son sino los correspondientes u homólogos
a los ejes de cinco sistemas clásicos de coordenadas
espaciales íntimamente correlacionados.
Al igual que hemos referido anteriormente respecto de
otros poliedros, hemos de advertir también que
si se agranda convenientemente el icosaedro que se inscribe
o intercepta, en/con, el dodecaedro, llegará
un punto en que el dodecaedro quedará inscrito
en el icosaedro regular, de manera que los vértices
del dodecaedro tocarían los puntos medios de
las acaras triangulares del icosaedro.
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Conviene
citar también que cada cara pentagonal del dodecaedro
puede sustituirse por una pirámide triangular
equilátera que tienen, entre sí, ángulos
desiguales. Este curios poliedro se encuentra representado
en este trabajo en / menú: Complejo Poliédrico
Regular --- CPR Simple --- CPR Simple / Ejes - Secuencias
1,2 y 3. Concretamente en las Fig. s1-10, Fig.
s1-11, Fig. s2-10, Fig. s2-11, Fig. s3-10 y Fig. S3-11,
correspondientes a las citadas secuencias..
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No
voy a comentar particularmente las Fig. 1,2,3,4 y 5
de Dualidades, porque he preferido hacer una descripción
ordenada y amplia que, a groso modo, coincide con una
descripción general de las génesis del
CPR, lo que hace innecesario comentarlas, en particular,
puesto que visto lo dicho o descrito resultan perfectamente
compresibles y adecuadas para entender el texto.
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